Territorio Albariza Deslumbra en la Sociedad Jerezana
del Vino

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    » Territorio Albariza lo constituyen 9 bodegas  «

El jueves 13 de junio se celebró la cuarta cata del ciclo «La grandeza de la Palomino», en esta ocasión la cata se centró en la Asociación Territorio Albariza. 

Territorio Albariza lo conforman desde su inicio nueve bodegas: Callejuela (Sanlúcar), Cota 45 (Sanlúcar), Forlong (El Puerto), Luis Pérez (Jerez), Meridiano Perdido (Jerez), San Francisco Javier “Viña Corrales” (Jerez), Primitivo Collantes (Chiclana), Muchada L’eclapart (Sanlúcar) y Mª Ant. de la Riva (Jerez).  Representando a la  Asociación la cata fue dirigida por Alejandro Muchada (Muchada L’eclapart), Joaquín Gómez( Meridiano Perdido) y   Pepe BLanco ( Callejuela).

En la cata los socios pudieron catar 6 vinos
   «Viña Matalian seco»
Viña Matalián es un vino blanco seco , producido en Chiclana de la Frontera, por la Bodega Primitivo Collantes, utilizando la uva Palomino Fino plantada sobre suelos de albariza. Tiene un color dorado pálido, presenta aromas tropicales, y en boca es delicado, mineral y salino, expresando las características del terruño de albariza. Su graduación alcohólica es de 12,5º y no tiene crianza, es decir, no ha sido envejecido en barricas. Es un vino ligero y suave, con una marcada presencia de los suelos de albariza, destacando por su frescura.
«Meridiano Perdido»
El vino blanco El Meridiano Perdido se produce a través de una crianza ecológica y utiliza uvas Palomino provenientes de viñas antiguas cultivadas en suelos de albariza. Bajo un velo de flor, este vino fermenta y se cría durante 12 meses en barricas de roble francés de 500 litros. En su cata, tiene un tono amarillo limón y en su nariz se pueden apreciar aromas a nectarinas, cítricos, pomelo y notas herbáceas. Tiene un volumen considerable en la boca, una acidez justa y una acidez sápida, con una sensación final de frutos secos y sal. Es un vino fresco y bien estructurado que es ideal para disfrutar como aperitivo.
   «ube Miraflores»
El vino UBE Miraflores es de crianza biológica y se produce con Palomino Fino de diversas parcelas del Pago de Miraflores. La vinificación implica una fermentación en botas de manzanilla con un rendimiento del 45-50% después de un prensado de racimos enteros, y una crianza de 8 meses, de los cuales dos se realizan bajo velo de flor. El equilibrio entre las características de los suelos albariza de lentejuelas, lustrillos y tosca cerrada hace que este vino sea excepcional. En la degustación, tiene un tono amarillo pálido brillante y una fragancia de flores blancas y cítricos. Es de sabor glicérico en la boca, con una buena acidez, presencia de salinas y un final prolongado que evoca recuerdos de almendra y mineralidad.
 «Sobajanera»
El vino Sobajanera de Bodega Callejuela tiene un perfil complejo de color amarillo dorado con reflejos verdosos, limpio y brillante. La intensidad media de la nariz aumenta con la oxigenación, revelando notas de lima, tiza, mineralidad y una fuerte salinidad con toques marinos. El ataque en la boca es frutal y seco, con una acidez media y una salinidad pronunciada. El final es largo y persistente, con notas de infusiones herbales, frutas cítricas y blancas maduras y una potente mineralidad y salinidad en el postgusto.
«Viña Corrales»
Bodegas San Francisco Javier produce el vino Fino Viña Corrales, que se caracteriza por su complejidad y elegancia. El vino elaborado con uvas Palomino del Pago Balbaína tiene aromas a ralladura de limón y manzana verde. Su textura es sedosa, equilibrada y persistente. El Viña Corrales se presenta como un vino blanco fortificado con una graduación alcohólica del 15%. La bodega emplea técnicas biodinámicas y la producción de vino se lleva a cabo en una solera que se compró en 2017.
   «Lumiere»
El vino blanco Lumière de la bodega Muchada-Léclapart está elaborado con uvas Palomino provenientes de viñedos ubicados en la Platera del Pago Miraflores que tienen más de 60 años. El prensado de racimos enteros y la fermentación en lías durante nueve meses en botas de jerez de cuatro años son los métodos utilizados para producir este vino. Su color pajizo profundo, ligeramente turbio, junto con sus intensos olores minerales, salinas y frutales lo distinguen. La acidez de la boca es media-alta y su final es largo y fresco, reflejando la influencia del suelo de albariza.